Los calambres al correr: mitos y realidades

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Ah, los calambres. Ese momento en el que tu gemelo decide transformarse en un ladrillo en medio de una media maratón. Todo corredor los teme, y sin embargo, es uno de los fenómenos más incomprendidos de la fisiología deportiva. La mayoría de las explicaciones que se han repetido durante décadas están hoy en día siendo cuestionadas por la investigación. Me he sumergido en lo que dicen realmente los estudios.

⚕️ Aclaración: no soy médico. Lo que comparto aquí proviene de mis lecturas científicas y de mi experiencia como corredor.

«Es porque no has bebido lo suficiente» — ¿en serio?

La explicación más extendida: la deshidratación y los desequilibrios de sales. Esta teoría data de los años 20 (observada en trabajadores de minas de sal). La idea: la sudoración provoca la pérdida de sodio y potasio, lo que alteraría los músculos.

Solo que los datos recientes debilitan bastante esta explicación. Un estudio sobre los participantes del Ironman de Sudáfrica (Schwellnus et al., 2011) no encontró ninguna diferencia significativa en los niveles de sodio entre quienes sufrían calambres y quienes no. Y si la deshidratación fuera la causa, tendríamos calambres generalizados por todas partes; sin embargo, casi siempre afectan a los músculos más trabajados.

Esto no significa que una buena hidratación sea inútil. La deshidratación severa degrada el rendimiento y agrava la fatiga. Pero beber más, por sí solo, no protege de los calambres.

La verdadera clave: la fatiga neuromuscular

La teoría que tiene más credibilidad hoy en día es la de la fatiga neuromuscular (profesor Martin Schwellnus). En esencia: cuando un músculo está demasiado fatigado, el sistema nervioso pierde su capacidad de regular correctamente la contracción. El músculo se contrae por sí solo, involuntariamente.

Esta teoría explica bien lo que observamos sobre el terreno:

  • Los calambres afectan a los músculos específicamente solicitados
  • Aparecen sobre todo al final de la carrera o cuando llegamos al muro del maratón
  • Los corredores que salen demasiado rápido son más vulnerables
  • El estiramiento pasivo alivia inmediatamente (estimula un reflejo inhibidor)

El magnesio: pocas pruebas, mucho marketing

El magnesio es un poco el remedio milagroso de los foros de running. Todo el mundo lo recomienda. Sin embargo, las revisiones sistemáticas (Garrison et al., 2012, base Cochrane) concluyen que las pruebas son insuficientes para recomendarlo contra los calambres por esfuerzo.

Aun así, una matización: una verdadera deficiencia de magnesio (diagnóstico biológico) puede efectivamente provocar calambres. Pero es una situación clínica diferente. Y el efecto placebo es potente: si estás convencido de que el magnesio te ayuda, el beneficio percibido puede ser real sin ser farmacológico.

Una alimentación variada (verduras de hoja verde, frutos secos, cereales integrales) suele cubrir las necesidades sin necesidad de suplementación.

Prevención: lo que (probablemente) funciona para evitar los calambres

Dado que la fatiga neuromuscular parece ser el factor clave, la prevención pasa primero por la preparación y la gestión del esfuerzo.

Entrenar específicamente

Un músculo bien entrenado resiste mejor la fatiga. Si preparas un maratón, las tiradas largas y las sesiones a ritmo específico acondicionan tus músculos. El factor de riesgo número uno sigue siendo correr por encima de tu nivel.

Calentar bien

Un calentamiento progresivo prepara el sistema neuromuscular. No previene directamente los calambres, pero retrasa la aparición de la fatiga.

Salir al ritmo adecuado

Salir demasiado rápido es la mejor manera de sufrir calambres al final. Un ritmo basado en tu estimación de tiempo reduce el riesgo. Un avituallamiento adecuado también ayuda a retrasar la fatiga general.

Fortalecimiento muscular

Fortalecer gemelos, cuádriceps e isquiotibiales aumenta su resistencia a la fatiga. Los ejercicios excéntricos (descenso de escaleras, sentadillas unilaterales) parecen ser particularmente relevantes.

Cuando aun así sucede

  • Disminuir la velocidad inmediatamente: reducir la intensidad para aliviar el músculo
  • Estirar suavemente: mantener 15-30 segundos, esto activa el reflejo inhibidor
  • Masajear brevemente: la presión mecánica puede ayudar
  • Reanudar progresivamente: aceptando revisar tus objetivos de tiempo a la baja

Dato interesante: estudios recientes exploran el efecto de sustancias picantes (vinagre, zumo de pepinillo) que estimularían un reflejo inhibidor a través de la boca. Resultados preliminares interesantes pero aún no lo suficientemente sólidos.

Lo que aún no sabemos

¿Por qué algunos corredores nunca sufren calambres y otros sí sistemáticamente? Probablemente influyen factores genéticos. La interacción entre la fatiga central (cerebro) y periférica (músculo) aún se comprende mal.

En resumen, los calambres son probablemente multifactoriales: la fatiga neuromuscular juega el papel principal, potencialmente agravada por la deshidratación y factores individuales. La mejor estrategia sigue siendo un entrenamiento adaptado y una gestión prudente del esfuerzo en carrera.

✅ Lo que parece eficaz

  • Entrenamiento específico para la distancia objetivo
  • Estrategia de carrera realista
  • Fortalecimiento muscular excéntrico
  • Estiramiento pasivo en caso de calambre

❌ Lo que carece de pruebas

  • Suplementación con magnesio (sin deficiencia demostrada)
  • Beber más para evitar los calambres
  • Pastillas de sal sistemáticas

Mi opinión: los calambres probablemente no son una cuestión de deshidratación ni de magnesio. Es sobre todo una cuestión de fatiga muscular. La mejor prevención es un entrenamiento adaptado a tus objetivos de carrera y una gestión inteligente del ritmo. No un suplemento milagroso.

Preguntas frecuentes

¿Los calambres son causados por la falta de magnesio?

Es una creencia popular poco respaldada por la ciencia. Los estudios recientes señalan más bien la fatiga neuromuscular y el descondicionamiento como causas principales.

¿Cómo prevenir los calambres en el maratón?

Entrena para la distancia objetivo, mantén una buena hidratación con electrolitos y no salgas demasiado rápido. El entrenamiento específico es la mejor prevención.

¿Qué hacer cuando aparece un calambre al correr?

Reduce la velocidad o detente, estira suavemente el músculo, masajéalo y reanuda progresivamente. Si los calambres se repiten, es probable que sea una señal de fatiga excesiva.